Nos encontramos en la antigua colonia romana de Ostia Antica (Italia), colonia cercana a Roma y considerada en la época imperial como el puerto marítimo de la ciudad eterna. Su teatro fue construido en tiempos del emperador Augusto, a finales del siglo I a.C. y tenía una capacidad inicial para 2.500 espectadores y a finales del siglo II de nuestra era fue ampliado hasta dar cabida a 4.000 espectadores.